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jueves, 4 de octubre de 2012

an american werewolf... : del concierto en el loco de sharon van etten la noche que llovió tanto


a mi ser de new jersey siempre me ha parecido muy elegante, así que el viernes pasado me puse chaqueta para ver a esta chica a la que yo ya relacionaba con esa estupenda, querida película de john landis, antes de pillarla elevando al techo su mándibula de loba y poniéndose así,  con toda naturalidad, con toda elegancia también, como si estuviera sola en casa, como si no hubiera nadie delante, a aullar, a cantar, a sonreir tímida, oscura, nocturna, lobeznamente, pensaba, antes de entrar en el loco a ver a sharon van etten en sharon van etten, en la lluvia que estaba cayendo fuera, en el viento también aullando en lo oscura y fría que estaba la noche, en los lobos, ya luego en mi cámara de fotos (1), en la poca gente que había ido esa noche a verla al loco, en por qué no funcionaba bien el flash, en lo que iba a hacer mañana, en quitarme o no la bufanda que llamo oximoronamente "de verano", en lo fina que había estado aquella camarera invitándome a otra cerveza, en que tengo los huesos rígidos, en aguantar las ganas de orinar, en acudir luego a un lugar lo suficientemente falso como para sentirme otra vez ya no en new jersey sino de nuevo en casa, en que había sido de jesca hoop que tom watis dijo que su voz era como nadar por la noche en el lago porque si hubiera sido de sharon van etten y no de jesca hoop que tom waits hubiera dicho algo, yo creo que habría dicho, habría dicho tom waits que la voz de sharon van etten es como un aullido de lobo bajo la lluvia, pensaba yo esa noche en escribir una entrada sobre henry james, en la última película de cronemberg adaptando a don delillo, en ponerme "all i can" de nuevo para que todo volviera a empezar (también de nuevo) en tomar donde mel un batido de chocolate y una hamburguesa, como imaginaba las tomaría esta chica de new jersey, poco hecha, en qué es lo que hizo que "un hombre lobo americano en londres" (landis, 1981) fuera tan buena película, su tono sexy, creo, su desvergonzado humor quizás, en "leonard" en "all I can" en "love more" definitivamente






(1)
hicimos nosotros mismos todas las fotos en el concierto de el loco y en la hamburguería de mel, el lugar más impostado que pude encontrar, son las de arriba, luego navegando por la red encontré casualmente en "cuchara sónica" que otro había descubierto también el licántropo secreto de van etten, como recogió ulpiano (seguramente de simónides) a cada uno lo suyo, es la de abajo



martes, 13 de diciembre de 2011

Se cayó y se emborrachó: "trouble in mind" (inquietudes) recordadas poesías neo-noir

"Inquietudes" puede que no sea una gran película (puede que ni siquiera sea una buena película). Pero es una de mis preferidas. Es una de "mis" películas. Mucha culpa de ello la tiene la banda sonora de Mark Isham, el hecho de que en ella hasta los miembros más estrafalarios del hampa actúen como filósofos empiristas, el personaje de Kris Kristofferson (Hawk) regresando a Rain City, los cambios en el peinado de Keith Carradine reflejando distintas intenciones vitales, Geneviève Bujold como Wanda, y sobre todo la hermosísima canción de Marianne Faithfull que me atrevo a invitaros a escuchar.




Marianne Faithfull canta "Trouble in mind" en la película del mismo título: Trouble in mind, Alan Rudolph, 1985.Dice youtube que el video se ha escuchado 6607 veces. Unas 1000 deben ser mías.



Desde luego tiene que ver con que sea una de "mis películas" el hecho de haberla visto con 20 años. Alguien habrá que recuerde que el desaparecido cine Acteón dedicó un ciclo a Alan Rudolph ("Choose me", "Welcome to L.A." "Remember my name", "Los modernos"...)  hace ya 22 años. Entonces todos los viernes solía llevar allí a una novia que parecía disfrutar como yo de este personal (e irregular pero qué más da) director de Los Angeles. Las vimos todas. Cuando lo dejamos me confesó que había disimulado todo ese tiempo. Que no le había gustado ninguna de esas películas. Que lo había pasado fatal.



En la imagen un momento del rodaje de "Inquietudes" (Trouble in Mind, Rudoplh, 1985)

Rudolph ya trabajó con su protector Robert Altman en la adaptación de la novela de Raymond Chandler "El largo adiós". Luego dirigió películas llenas de personajes excéntricos desarmantemente honestos como todos los de Choose Me: Keith Carradine un solitario, complicado crítico de poesía y espía que se ha escapado de un manicomio, chicas con los bolsos llenos de poesías (Rae Dawn Chong recitando sus poemas de los cotidiano -también bien en el doblaje- en la barra del bar) o simplemente llenos de encanto como el de Eve encarnado por Lesley Anne Warren.

Eve (Lesley Anne Warren) antigua prostituta que prueba suerte montando un bar. En un diálogo propio de una canción de Tom Waits, Eve le dice a Mickey que la idea del bar se le ocurrió mientras "paseaba", que el neón estaba allí diciendo su nombre.

En la barra del Eve se bebía solo. A veces, si estaba de buen humor, ella te daba conversación. Rae Dawn podía recitarte un poema. Keith decía si era bueno. Todos bebían. Luego, cuando la canción terminaba y la conversación se detenía y sus rostros regresaban a la posición de descanso aparecían las señales de alguna caida.

En esa época (1985) nos habían enseñado que la secuencia lógica correcta era "se emborrachó luego cayó".

Alan Rudolph y Marianne Faithfull nos iban mostrando que en realidad suele suceder al revés.



Choose me, Rudolph, 1984