domingo, 26 de enero de 2014

2013: los indultados (unos nueve discos, unas nueve películas)



"Mostrarse insobornable el ratito antes de morir, esto es, esperar aún en ese instante de la vida algo emocionante, prueba definitiva de nuestra honestidad para con ella." 
GARCÍA CÍVICO, Jesús, Una casa holandesa: Aforismos en Word, poemas con auto-reverse, 2013.



"Todos esperamos que llegue el día en que nos sea dado al fin disfrutar de algo emocionante que ya nos habría ocurrido en el pasado."
GARCÍA CÍVICO, Jesús, Una casa holandesa: Aforismos en Word, poemas con auto-reverse, 2013.



"Cine: un peintre inutile et una invention indiscrète… también."
GARCÍA CÍVICO, Jesús, Una casa holandesa: Aforismos en Word, poemas con auto-reverse, 2013.






2013 ha sido una año inclinado hacia lo malo por qué no admitirlo, pero también fue el año en que regresaron Mazzy Star.

2013 fue un año malo lleno de dureza y escándalo. Más tarde, frente al pelotón de fusilamiento, habremos de recordar el año que fue 2013, año de dureza y de miedo, 2013, y nos parecerá mentira.

2013 año de mentiras pero de dureza para mucha gente de verdad. Demasiada verdad de la dureza del año.
Si 2013 pudo tener un frontispicio sería aquel lapsus político ("todo es falso salvo alguna cosa") de involuntario acabado aforístico y lucidez meramente accidental. 2013 fue un año malo, un año duro, sí. No vamos a decir aquí, aquí precisamente, que no.

2013 fue un año duro sí pero también fue el año en que regresaron Mazzy Star. Y de la quema de un año, incluso del año malo, incluso del año peor, por duro e inclinado hacia lo malo, siempre hay algo que indultar.



1. La música

Como decía mi gata, gata filósofa buscadora de calor, a la vida la salvan y por este orden: el amor, la playa, la música, la literatura, el cine, la posibilidad abierta a todos de entenderla y acaso de poder explicarla un poco mejor, las hamburguesas de Mel.
Cabe aquí pues, blog egotista y a veces musical, en primer lugar, si no el amor, si no el amor ni la playa, sí los indultos a la música de 2013, indulto de discos, indultos poco motivados cierto es, pero  indultos de grandes discos en todo caso: grandes discos, discos dream-pop, mejores discos de rock, discos de punk y de regresos.

David Roback y Hope Sandoval: Mazzy Star

¿Cuáles? Pues aunque el año que lo vio nacer ya se pasó, creo que voy a disfrutar mucho todavía con canciones como "Spring" de Bill Callahan, "No truck" de Lloyd Cole, canciones de grupos españoles tan, pero tan buenas como "Bye Fear/Hi Love" de Neuamam y Ken Stringfellow, "Under Radar" de L.A. o "Destitute Time" de Delorean, pero como no hablamos de canciones sino que hablamos de discos a indultar, discos, mejores discos de 2013, año inclinado hacia lo duro y el fastidio, rescataremos, salvaremos, indultaremos, por ejemplo, las emociones que trasmite el debut de Chvrches ("The Bones of What You Believe"). Apreciaremos en el futuro que comenzó hace algo más de veinte días, el declive (irrelevante declive porque comienza en el firmamento de la música del siglo XXI) de James Blake ("Overgrown"), el tercer disco de Julia Holter "Loud City Song".
Sí, ese también.

Portada de "Loud City Song" el disco angelino de Julia Holter.


He agradecido a las estrellas (a las estrellas de la música rock Elvis Presley, los Everly Brothers y Bob Dylan) en 2013 -año duro inclinado hacia la muerte, el no nacer y hacia el fastidio -el regreso de Mazzy Star. He sonreído con el regresar de David Bowie y me encanta su canción 2013: "Where Are We Now? (menuda, menuda, menuda canción).

Como mi corazón para la música se abrió a mitad de los ochenta he agradecido también la luz oscura de otro retorno: el de My Bloody Valentine "m. b.  v.". La voz cada vez más clara de Lloyd Cole ("Standards"). Prefab Sprout, gracias a Zeus, jamás se fueron, y "Crimson/ Red" es un refinado y hermoso engaño como los que hacen los dioses más débiles a los hombres fuertes. Hace tiempo que sabemos que Paddy McCaloon. no es sólo unos de nuestros nueve héroes de la música moderna y contemporánea (apenas hemos apuntado en este blog dos más de ellos: Marianne Faithfull y Bill Evans) ¿por dónde iba la oración subordinada? ¡parecemos en el escribir al hablar sin punto de Julio Ruiz! ah, que Paddy McCaloon no es sólo unos de nuestros nueve héroes de la música moderna sino que es un ser que encaja sólo al sesgo en este mundo.

Paddy McAloon, vestido de ángel, lo que probablemente es.

A 2013 regresaríamos para rescatar un disco poco marino de un marino de ultramar: Nick Cave and the Bad Seeds "The Sky Away". También el disco de Kurt Vile "Wakin On a Pretty Dance".


Chvrches
James Blake "Overgrown" es una bestialidad, un rebose de talento del autor de uno de los mejores discos del siglo que no cito aquí para que sólo hayan aquí discos de 2013.

Me gusta cada día más Janelle Monaé y me he planteado seriamente apuntarme a un centro para bailar  claqué por si un día pasa por mi lado esa mujer.

He escuchado mucho el disco de 2013 de Yo la Tengo ("Fade").

No he escuchado todavía "Field of Needs" de These New Puritans por eso no está en la lista

yo, yo, Yo la tengo

Salvo el disco de Low "The Invisible Way" . He escuchado ya tantas veces "Trouble Will Find Me" de The National que casi no he tenido ganas de incluirlo en la lista de mis nueve discos indultados de 2013.
Tan quemado lo tengo ya.

Me quedo con el punk de las chicas Savages, "Silence Yourself" y el rock intenso de Tríangulo de Amor Bizarro, "Victoria Mística", un título que de alguna forma también resume el año que afortunadamente fue y se marchó.

chicas Savages

Me gustó "Holy Fire" de The Foals y el de Vampire Weekend “Modern Vampires Of The City”. También Deerhunter, "Monomania".

Mis (o sea mis) mejores discos preferidos de este año han sido:



1. Mazzy Star "Seasons of your day"
2. Prefab Sprout "Crimson/ Red"
3. James Blake "Overgrown"
4. Chvrches "The Bones of What You Believe" / 
4. Low "The Invisible Way"
4. Kurt Vile "Wakin On a Pretty Dance"
5. Savages "Silence Yourself" / 
5. Triángulo de Amor Bizarro "Victoria Mística"
6. Julia Holter "Loud City Song"
7. The National "Trouble Will Find Me" / 
7. The Foals "Holy Fire".
8. Nick Cave and the Bad Seeds "The Sky Away" / 
8. Lloyd Cole "Standards"
9. Vampire Weekend “Modern Vampires Of The City” / 
9. Deerhunter "Monomania"



James Blake, nacido en Londres... ¡en 1988!, en la foto en el Primavera Sound hace un par de años

Bueno, hasta aquí lo de la música, discos indultados, Va. Adiós 2013.
Como cantaba en 2013 Neuman: Adiós miedo, hola amor.





2. Cine

¿Y películas? Sí. Hemos ido mucho al cine si ir todas las semanas una vez al cine es mucho. Nos ilusionó volver al mundo de Jesse y Celine, sobre todo tras "Antes del atardecer" (con uno de los finales más románticos de la historia del cine con Celine cantando "Just in time" de Nina Simone y Jesse embobado en el sillón perdiendo el avión que le hubiera llevado de vuelta a una vida sin amor) pero no nos acabó de convencer "Antes del anochecer".  No.



Esa no. La primera película que nos gustó, que realmente nos gustó fue "Ain´t Them Bodies Saints" una película a la Terrence Malick donde David Lowery captó con una cámara muy especial el amor inclinado hacia lo trágico entre los personajes excepcionalmente interpretados por Casey Affleck y Rooney Mara.




Nos encantó "The Paperboy"."The Paperboy" de Lee Daniels adaptando una tórrida novela de Peter Dexter es una película también tórrida, sexy, sucia y grasienta y fue un inesperado soplo de aire fresco que nos soplaba ya que este iba a ser el año de un grandísimo actor que ha tenido que esforzarse mucho más que otros actores con gafas sólo por no llevar gafas: Matthew McConaughey.




"Mud" fue una de las mejores películas de 2013 y trata el tema por excelencia de este vicio tan extraño que es el cine. ¿Qué historia es la propia, la historia por antonomasia de ese extraño vicio que es el cine? El aprendizaje de lo inesperado, el aprendizaje de lo inesperado.


"Mud" la historia propia del cine (el aprendizaje de lo inesperado)


A mí no me gusto "Amor" (Haneke, 2012), ni la última película de Tarantino, ni mucho menos "Gravity", la extraordinaria idea de Alfonso Cuarón, que habría sido una gran película si los actores se hubieran callando la boca.

A mí no me gustó ni "Amor" ni "Gravity". No, a mí me gustaron un puñado de películas hechas con ganas, apelotonadas en los puestos de salida por diferentísmas razones: por lo bien que me lo pasé, porque nos gusta mucho el cine clásico, porque como de la familia nos resulta un poco Bram Stoker, porque apreciamos el guión de Wentworth Miller, la fotografía de Chung-hoon Chung, la música de Clint Mansell, nos gusta por la delicada interpretación de la delicada Mia Wasikowska, porque nos dio pena que se muriera en aquella película tan mala pero que acababa tan bien (sonando a Nico) de Gus van Sant.  Bueno que nos gustó la que más en 2013, vete a saber además por qué, "Stoker" (Park Chan-wook, 2013).


Wasikowska atiende las instrucciones de Park Chan-Wook

Sin duda un descubrimiento que debemos a la crítica de cine Eva Peydró fue "Matterhorn", la película holandesa de Diederik Ebbinge, una película de sentimientos, como suele decirse, que si fuera americana habría ganado un montón de Oscar y otros premios por ahí.

Sana y excelentemente rodada película holandesa: "Matterhorn".

Con "La gran belleza" se está o no se está, nosotros aquí estamos con la intención estética (no es posible saber si deliberadamente ambigua de Paolo Sorrentino y de Jep Gambardella -Toni Servillo).



Me ha alegrado ver a"The Master"la primera de las películas del año para una publicación que me parece modélica: Rockdelux. Quizás tengan razón. La película es un derroche de talento y Joaquim Phoenix demuestra con creces que es uno de los mejores actores del siglo XXI.



¿Otras películas? A ver, "Stoker" es un clásico desde antes de su estreno, y "Mud" devuelve la magia de la historia que corresponde contar por antonomasia al cine. "César debe morir" de los hermanos Taviani es anterior pero la vimos en cine en 2013. "The Grandmaster" la vimos en 2014 como "Inside Llewyn Davis" pero son de 2013, Wong Kar Wai, si se nos admite el argumento tautológico, es Wong Kar Wai y la historia interpretada por Isaac Rosa que se parece mucho a un amigo, Pau, es una historia redonda, quizás la más redonda de los Cohen.

Ah, claro, "Blue Valentine", sombría y exageradamente verosímil historia del dolor al final del amor de esa pareja, Dean (Ryan Gosling) y Cindy (Michelle Williams) a la que deberían acudir tanto escuelas de interpretación como mediadores civiles, y si se nos apura mucho indultaríamos también "The place beyond de pines" ambas de Derek Cienfrance, pero no se nos apura. Aquí no.



Las nueve películas que más nos gustaron, y por este orden, va y fueron:


1. "Stoker" Park Chan-Wook, 2013/ 
1. "Mud" Jeff Nichols, 2013 / 
1. "Ain´t Them Bodies Saints", David Lowery, 2012
2. "Matterhorn" Diederik Ebbinge / 
2. "La gran belleza" Paolo Sorrentino, 2013
3. "Blue Valentine" Derek Cianfrance, 2010 
3. "The Paperboy" Lee Daniels, 2012
4. "Inside Llewyn Davis"Joel y Ethan Cohen, 2013
5. "César debe morir" Paolo y Vittorio Taviani, 2012
6. "Blue Jasmine" Woody Allen, 2013.
7. "The Master" Paul Thomas Anderson, 2012
8. "The Grandmaster" Wong Kar Wai, 2013 (Sí, estrenada aquí en 2014).
9. "The Cabin in the Woods", Drew Goddard, 2011.


¿"The cabin in the Woods"? ¿Cómo "The cabin in the Woods"?
Sí, no da miedo y la distribución exagera pero me gusta mucho el, a veces justamente, casi siempre injustamente, maltratado cine de "terror".
Lo mejor que he visto este año en el cine de terror es el capítulo quinto de la segunda temporada de "American Horror Story" pero eso es otra cuestión, cuestión de una entrada posterior. Incluyo la meta-película terror por la gran idea que fue y por lo estupendo que fue verla en el autocine star.



Acabamos, alguna cosa más, de "César debe morir" está aún pendiente hablar en "La norma y la imagen", "Blue Jasmine" te hace preguntarte (wonder) cómo es que Cate Blanchett no había trabajado antes con Woody Allen.

Pero, ¿cómo que Cate Blanchett no trabajó antes y más, mucho más, con Woody Allen?

¿Hemos hablado de Breaking Bad? No, sólo apuntado que la aventura interior, la aventura Walt Whitman de Walter, Heisenberg White, fue de lo mejor de 2013, pero eso lo haremos en otra entrada, en otra entrada ya, ahora voy a ver en qué video club encuentro, en Stromboli quizás, "La vida de Adele", obviamente una de las mejores películas de 2013 que me perdí.  




miércoles, 18 de diciembre de 2013

nada de gata



Hoy me ha emocionado el frio de las últimas noches del otoño golpeando mi mejilla 
y luego adivinar la negra profundidad del firmamento. 
He entrado en casa 
y he recordado que la naturaleza subjetiva de la realidad que aprehenden nuestros sentidos 
es relativa a la constitución neurofisiológica de nuestra especie.
Entonces he vuelto a sacar a mi gata al balcón 
y le he contado al oído más o menos cómo era.

GARCÍA CÍVICO,  Jesús,  Kaputt,  Mary Chain & The boy with the thorn in his die (Eds.), Massarrochos, Massachussets, 2013, p. 43. 






Hace tiempo que no añadía nada al blog y no quiero andarme con rodeos. A mí me gusta escribir en mi blog, me gusta mucho tener un blog. Si no no lo tendría. No lo tendría. No tendría un blog. No tendría el blog y ya está. Haría otra cosa. Si lo tengo es porque me gusta escribir en el blog pero hace tiempo que no escribía nada en mi blog y no quiero andarme con rodeos. No escribía nada en mi blog porque mi gata se murió. No añadía nada en el blog porque mi gata se murió y yo quería mucho a mi gata. La muerte de mi gata me dejó sin ganas de escribir en el blog y ya está. Punto. Nada más. Gata muerta y días sin blog. Nada de gata. Nada de blog.


Nada de gata. Nada de blog. La muerte de mi gata me dejó sin ganas de blog. Tampoco quiero darle más vueltas. Así que sí, pensaba en cosas pero no las ponía en el blog, cosas que si no hubiera muerto mi gata habría puesto seguro en el blog. Fui a trabajar, de hecho fui a trabajar y seguí como si nada. Nada de gata pero a trabajar. Saludé a las personas que conozco sin decir nada de mi gata, diciendo nada, nada, a trabajar, y todo como si nada. Nada de hablar y nada de gata.

"El gato desaparece"(Carlos Sorin,2011)  mejor película con gato.

Saqué la basura al contenedor, por supuesto, sin que me siguiera, como solía hacer, dos pasos de gata más atrás, mi gata. Puse gasolina al coche. Puse lavadoras también. Escuché Pure Bathing Club. Hasta recibí gente en mi casa, gente que no se percató de que la gata no estaba, gente extraña pues. Cumplí mis obligaciones con o sin gata y no me porté como un carcamal, no tenía ganas de nada pero no me comporté mal o fatal, no actué externamente como un resentido, como un triste o como un ser sin gata.



Hice cosas que, por su interés, apunto ahora en el blog. Me lavé el pelo, me abrigué, me extreñí, pensé en la última película de Woody Allen, por las noches vi "Breaking bad" la estupenda serie de Vince Gilligan, con un lápiz me dediqué a rascarme la espalda y a extraer ejemplos de "La verdad y las formas jurídicas", las conferencias de Michel Foucault, ejemplos para las clases de Teoría del Derecho  que apuntaba en un kleenex que tengo junto a la almohada. Qué extrañas preguntas le hacen al final. Me confunden las preguntas que les hacen a Foucault. Que raras. Pero qué raras son.



Fui a escuchar a Sami Nair al Paraninfo de La Nau. Pensé ir al Cafe Malvarrosa pero no pude. Compré "Walden" en Kowalski, un sitio estupendo, estuve en Waldeska escogiendo libros de Faulkner con portadas de Daniel Gil y me llevé un par de ejemplares de la revista Canibaal, una iniciativa surrealista y sin embargo muy real de Ximo Rochera, autor y editor que me invitó a participar con generosidad dadá con un texto sobre los escritores locos, adictos al sexo o al alcohol, lo llamé "El imaginario del escritor loco", me llevé un par de ejemplares del número 1 de Canibaal, "¡Absolom! Absolom!" y "Un amor de Swann" el librito de Marcel Proust.

 


Sí, voy a Kowalski y hablo con Marcos. Él fue quien se leyó entero "En busca del tiempo perdido", hoy me he hecho una foto con el último libro de Terry Eagleton, es decir he hecho lo normal, lo que hace todo el mundo cuando ve un libro de Terry Eagleton.

Kowalski, material de bellas artes y mucho más, C/ Denia, 55 (Valencia, España) 

Escucho a Daughter que es de lo mejor que se puede escuchar hoy. Intento decir algo de provecho, no sólo egotismos y pornografía de gata sin ropa como se nota bien aquí. Me esforzaré un poco más.




¿Hablamos de literatura con gatos? Hablemos. Pero lo haré, quede claro ya, desde el resentimiento y la rabia, sí, sí, un par de cosas sobre la literatura con gatos. Hay dos tipos de literatura con gatos: gatos a la Borges y gatos a la Cortazar. El primero es gato de regazo, de libros, de chimenea y salón. Como aquel gato tan gordito que se acurrucaba en la parte sin nieve del jardín en el apartamento de Nimega. Ese gato al que llamé, por su aspecto leído y socarrón,  Flaubert.

Flaubert
Hay gatos a la Borges (gato de regazo y de salón) y gatos a la Cortazar: gato nocturno de jazz y deslunado. La mejor película con gato es una reciente y envenenada muestra de humor muy negro: "El gato desaparece" de Carlos Sorin. ¿Hay cine de gatos? Sí. Si tuviéramos que decirlo en una línea: El cine de Val Lewton y de Jaques Tourneur es gato Cortazar y el cine de Jean Renoir gato de Borges.

Simone Simon (nombres de gatas) en "Cat people", Jacques Tourneur 1942

El gato de Patricia Highsmisth (gato de Borges) es un gato feliz porque todo el mundo sabe que la Highsmith era en realidad una gata.

gatas highsmith
Nunca me gustó el gato de Cheshire, el gato de Lewis Carroll. Básicamente porque no es un gato. La mejor novela con gatos es reciente: "Kafka en la orilla" una de las tres mejores novelas de Murakami, un escritor que escribe demasiadas novelas, no todas buenas. Lovecraft tiene cuentos con los gatos más extraños de Borges. "El gato negro" de Poe es el mejor cuento con gato y el mejor poema con gato uno de Pablo Neruda. Borges tiene un poema para un gato,  “a un gato”  que nunca me pareció un gran poema. Pero puede que me equivoque, escribo, como digo, desde el rencor y la bajeza.

la mejor novela de Murakami es "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" pero la mejor novela de gatos de Murakami es "Kafka en la orilla"

Quien mejor escribió de la camadería de quienes saben querer a los gatos fue Marc Twain: "When a man loves cats, I am his friend and comrade, without further introduction." Chester Himes fue quien mejor alimentó a su gato y Hemingway posiblemente el que más gatos tuvo. 


George Bernard Shaw fue de los escritores que querían ponerse un gato en su regazo el que peor lo hacía y el mejor poema sobre un gato lo escribió Pablo Neruda, es aquella oda que si no recuerdo mal termina así “…no puedo descifrar un gato. 
Mi razón resbaló en su indiferencia, 
sus ojos tienen números de oro.” Nada que descifrar, nada de gata.

Georg Bernard Shaw

Hoy se ven menos gatos tuertos, con la pata quebrada o el rabo quemado: un efecto colateral de la era de la técnica y del videojuego y en particular de la contratación de excelentes artistas alternativos -creativos hipster con barba y aspecto descuidado- por la perspicaz industria del entretenimiento. Mi gata nunca me despertaba si me veía dormido pero en cuanto abría los ojos reclamaba con insistencia sus caricias: una ética de mininos o como le decía sin que entendiera ella ni la gracia ni el libro de Theodor Adorno, "Mínina moralia". Ella duerme donde hacía entradas yo en el blog y en general donde calienta el sol. ¿He dicho duerme? No. Dormía.

Nada de gata. Nada de sol.

Yo que siempre busco el sol entre los nubarrones, aún encuentro en lo gatos desnudos, en su instinto al encontrar cuando hace frío las fuentes de calor, mi efímero íntimo metafísico.



viernes, 15 de noviembre de 2013

todos los perfumes se desvanecen en el aire (II): daniel gil




Las librerías podrían organizar charlas con programas dobles de novelas extraordinarias de aparente afinidad temática al modo de algunos cines de reestreno, no sé: “El hombre invisible” de H. G. Wells y “El hombre sin atributos” (sin atributos o sin cualidades -Eigenschaften) de Robert Musil.
Hablamos de las librerías de nuestras casas, por supuesto.

García Cívico, Jesús, Una casa holandesa: aforismos en word, poemas con auto-reverse, ediciones del tiempo, Valencia, 2013.







Lo que me ha dolido no es saber que hoy hace tantos o cuantos años que murió Daniel Gil sino haber sabido hoy que Daniel Gil hace años que había muerto.






Uno sigue buscando en las librerías de viejo, en la feria del libro antiguo y de ocasión de la Gran Vía en primavera los libros de bolsillo de Alianza con esas cubiertas que no suplantaban la impaciente imaginación del lector tan sólo invitaban a recorrer libres páginas de libros sin mácula.



Nacido en Santander el 17 de febrero de 1930. Desde muy joven sintió inclinación hacia las artes plásticas lo que le llevó a estudiar Artes y Oficios en Santander y realizar posteriormente estudios de Bellas Artes en Madrid, carrera que abandonó para regresar a su ciudad natal. 



De regreso en Santander, se incorpora a los círculos artísticos y literarios de la época, en compañía de su hermano Francisco. En 1951 realiza su primer diseño de cubierta, para el libro de Manuel Arce Carta de paz a un hombre extranjero, editado en Santander, en la colección "Flor".


En los años cincuenta estudió en la Escuela de Ulm, en Alemania, dirigida entonces por Otl Aicher. De vuelta a España se dedicó al diseño de portadas de discos, pero en 1966 comenzó a trabajar para Alianza Editorial, de la mano de Javier Pradera, donde desarrolló su obra más conocida como diseñador gráfico: las portadas de la colección “El Libro de Bolsillo”. 


Gil rompió con una estética editorial excesivamente convencional para introducir un nuevo lenguaje gráfico más innovador y experimental. Durante años contribuyó a crear una de las imágenes más sólidas y atractivas del diseño gráfico español y se convirtió en un referente para todas las nuevas generaciones de creadores gráficos.
Colaboró con otras editoriales entre las que se pueden citar: Península  (Madrid), Euros (Barcelona), Helios (Madrid), Mondadori (Madrid).



En 1992 abandonó la editorial en la que había trabajado durante más de veinticinco años y emprendió otras actividades entre las que es preciso destacar su labor en el Museo Thyssen-Bornemisza, donde realizó su símbolo gráfico.



En 1984 recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes. Sin embargo, los Premios Nacionales de Diseño no tuvieron en cuenta la magnitud de su figura hasta que en el año 2001 le concedieron una mención honorífica que Gil rechazó.



En 2003 la revista de diseño, creatividad y comunicación Visual creó los Premios Daniel Gil de Diseño Editorial, con una doble finalidad: "reivindicar el trabajo de Daniel Gil y el carácter novedoso de sus lenguajes... También destacarán cada año lo mejor que en el terreno del diseño de libros se produzca, y establecerán un reconocimiento a las trayectorias de los mejores diseñadores y las mejores editoriales". Se entregan los siguientes premios: diseño de libro, diseño de cubierta, diseño de colección, catálogo/libro de arte, libro infantil, libro institucional/promocional/de empresa, ilustración/fotografía y de aplicación tipográfica.
Falleció en Madrid, el 14 de noviembre de 2004.



En 2006, con motivo del 40 aniversario de la creación de Alianza Editorial, se ha editado una selección de grandes títulos de la colección "El libro de bolsillo", en tapa dura y con las cubiertas originales de Daniel Gil.

Daniel Gil Pila ( Santander, Cantabria, España 17 de febrero de 1930 - Madrid, 14 de noviembre de 2004)


sábado, 5 de octubre de 2013

lecciones de anatomía del dr. sebald




"Parece que sólo en raras ocasiones uno de los pescadores entra en contacto con su vecino, pues a pesar de que todos ellos estén mirando fijamente hacia el este y vean ascender en el horizonte el crepúsculo vespertino y el alba, y a pesar de que, según creo, a todos les conmueven los mismos sentimientos inexplicables, cada uno de ellos está completamente solo y no confía más que en sí mismo y en sus pocos aparejos".


W. G, Sebald, Los anillos de Saturno. Una peregrinación inglesa, trad. Carmen Gómez y Georg Pcihler, Anagrama, Barcelona, 2008, p. 64.


"La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp", Rembrandt, 1632.

"Después de que se hubo repuesto un poco, me midió con una mirada de reprobación que por último se quedó suspendida en mi calzado polvoriento, y cuando le deseé buenas tardes, se me quedó mirando de nuevo a la cara completamente perpleja. Ya me ha llamado la atención varias veces que a la gente del campo, ante la presencia de un extranjero, el susto se le traspasa a los miembros y que, aun cuando domine bien su lengua, en muchos casos sólo le entienden con dificultad y en otros absolutamente nada".


W. G, Sebald, Los anillos de Saturno. Una peregrinación inglesa, trad. Carmen Gómez y Georg Pcihler, Anagrama, Barcelona, 2008, p. 196.




"Aquella noche, hasta la hora de cerrar el bar, seguimos conversando sobre el auge y la decadencia de ambas naciones así como sobre la relación extrañamente estrecha que existía entre la historia del azúcar y la historia del arte hasta bien entrado el siglo XX, porque una parte considerable de las ingentes ganancias que había producido el comercio azucarero y la plantación de la caña de azúcar en poder de unas pocas familias, fueron empleadas largo tiempo, como consecuencia de las pocas posibilidades de manifestar de otro modo la riqueza acumulada, en la construcción, decoración y mantenimiento de suntuosas residencias veraniegas y palacios en la ciudad. Fue Cornelius de Jong quien me hizo ver que el origen de muchos museos importantes, como el de Mauritshuis de La Haya o la Tate Gallery de Londres, se remonta a fundaciones de dinastías azucareras o de algún modo ligadas al comercio del azúcar. De Jong decía que el capital acumulado de diferentes formas de la economía esclavista en los siglos XVIII y XIX sigue estando en circulación, produce intereses e intereses de los intereses acumulados, aumenta y se multiplica, sin cesar un solo momento de rendir nuevos frutos...".


W. G, Sebald, Los anillos de Saturno. Una peregrinación inglesa, trad. Carmen Gómez y Georg Pcihler, Anagrama, Barcelona, 2008, p. 216.



Winfried Georg Maximilian Sebald (Wertach im Allgäu, Baviera, 18 de mayo de 1944 - 14 de diciembre de 2001, Norfolk, Reino Unido)

sábado, 28 de septiembre de 2013

solares: aforismos en Word




"Había yo contraído ese mal, ese gusto perverso por la reasunción indefinida y esa complacencia por el estado reversible de las obras"
Paul Valéry ,“Sobre El cementerio marino” 



“Sé breve en tus razonamientos, que ninguno es gustoso si es largo” 
Miguel de Cervantes, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha












Un solar es la fuente de mis sentimientos, de mis hallazgos y determinaciones.

*

Desprenderse de todas nuestras impurezas y no poder ya mantener los ojos en la grotesca aberración que nos devuelve el espejo.

*

Hasta la fecha ningún sentimiento me ha dado razones para desconfiar de él.

*

Percibir el mundo con objetividad debe ser como observar la partida de ajedrez de dos aficionados clamorosamente torpes.

*

Todos hemos acabado ahogando alguna vez a un bebé al otro lado de nuestra falsa pared con tal de evitar el llanto que podría delatarnos.

*

En lo que toca al gran cambio social y político resulta más subversivo un segundo de introspección que una semana de caceroladas.

*

Tuve la experiencia de todos los lugares, no la de cada uno de ellos.






Jesús García Cívico,  Una casa holandesa: aforismos en Word, micro-relatos, nanotextos, poemas con auto-reverse, Valencia, 2013.



lunes, 16 de septiembre de 2013

seven kinds of sin



"Esperando la lluvia en agosto, la cautela en el juicio, el aseo en la inteligencia, acaso la indulgencia, cierto cariño para empezar. Sin embargo, al parecer no puede dejar de amanecer. La naturaleza, como el filósofo, también sabe ponerse categórica."


"Inútil, inútil, inútil viajar a Holanda si se ha de pasar antes por Bélgica"



J. G.  Cívico, Una casa holandesa, Basten van Basten (ed.), Den Bosch, 2007.




1. Hablar a gritos
Guardo un improbable recuerdo de una época anterior a la pubertad:  mi pediatra me dice con gravedad que evite las drogas, las orgías, el plátano, las religiones, los nacionalismos, la berenjena, el tabaco, los huevos de insecto, los gritos, las convicciones políticas, la zoofilia, la necrofagia, los seres humanos, la comida picante.


Uno reza invariablemente a Atenea, a Zeus o a una deidad azteca por el mismo motivo por el que tuvo un coche checo, una medalla de Lenin, alquila películas en video-clubs, juega al bádminton, sigue comprando novelas de Henry Miller, busca obras de Freud sobre los sueños en las librerías de viejo, ve una y otra vez One from the heart (Coppola, 1982) y entra a comer en locales vulgares donde apenas entra nadie: la curiosa simpatía por el fracaso y en puridad por los dioses olvidados.



2. Imitar al imitador
La palabra μίμησις es posthomérica no aparece ni en Homero (en esa tradición polifónica que llamamos Homero sin que quepa decir que haya existido propiamente un poeta al que llamar así) ni en Hesíodo. Su etimología es oscura como agua de lago en la noche y es probable que se originará con los rituales y misterios del culto dionisiaco: en su primer significado (bastante diferente al actual) representaba los actos de culto de un sacerdote –baile, música y canto. Platón confirma esto, al igual que Estabrón. En el ámbito estético y siguiendo a Tatarkiewicz, la palabra que posteriormente habría de denotar el acto de reproducir la realidad en la escultura y en las artes teatrales y visuales, no significó, en un principio reproducir, la realidad externa, “sino expresar lo interior”.[1] Es muy probable que fuera debido a los siempre intrincados intereses personales de Aristóteles que la teoría de la imitación se preocupó durante siglos más de la poesía que de las artes visuales. Como resulta sabido, para Aristóteles la «imitación» fue, en primer lugar, la imitación de las actividades humanas; sin embargo, fue convirtiéndose gradualmente en la imitación de la naturaleza, de la que se suponía derivaba su perfección. En resumen y por volver al fenomenal trabajo de Tatarkiewicz, el período clásico del siglo IV a. de J. C. utilizó cuatro conceptos diferentes de imitación: el concepto ritualista (expresión), el concepto de Demócrito (imitación de los procesos naturales), el concepto platónico (copia de la realidad), y el aristotélico (la libre creación de una obra de arte basada en los elementos de la naturaleza). Mientras que, por un lado, el concepto original fue eclipsándose gradualmente, admitiéndose las ideas de Demócrito únicamente por unos cuantos pensadores (Hipócrates y Lucrecio, entre otros) , tanto el concepto platónico como el aristotélico demostraron ser conceptos básicos y duraderos en arte; se fusionaron a menudo perdiéndose frecuentemente la conciencia de que eran conceptos harto diferentes.



Detesto a los crueles, a los sádicos, al opresor, a los tiranos, a los que disfrutan rebajando al otro, a los que degustan el patetismo, a los que utilizan la cultura para humillar. Odio el lenguaje técnico de los abogados: esa jerga rebuscada sólo para epatar. Detesto a los que son fuertes con el débil y débiles con el fuerte. Detesto a quienes no devuelven los libros, a los hombres que llaman a las mujeres con diminutivos y a sus semejantes de “don”. Detesto las escenas, la pólvora y el olor a azufre. Detesto a los que gritan, a los bonachones, a los que nunca hablan, a los que se envanecen de no haber viajado, de no haber caído o de no haber leído a Lovecraft. Detesto a los que piensan que los pobres se merecen de alguna forma su desgracia. Detesto a los que entierran la colilla del cigarrillo en la arena de la playa lo cual resume bien, creo, todo lo anterior. Photo: Sonic Youth



3. El futbolismo
Hay una insufrible pijería en el terrorismo, en su afán por recrearse y someterse a la puerilidad de una jerarquía sostenida desde una estética vacua, una jerarquía de la misma naturaleza que el resto de deportes de equipo… Hay una insufrible pijería en el terrorismo, en su afán por recrearse en la puerilidad (…) típica de los deportes de equipo… paradigmáticamente del futbol. Además de compartir embrutecedora omnipresencia catódica ambos se presentan rodeados cuando no estructurados en torno a la más banal de las cursilerías.
Cursilerías, si fuera políticamente correcto decirlo así, afeminadas.



En lo que a mí respecta, trato de hablar en todo momento de una persona como si su madre estuviera delante. Relacionarme con él o con ella de acuerdo a ese hipotético escenario materno, cálido, vulnerable apéndice de un mundo helado, anhelante nervio de un breve, benévolo y seguramente injusto reconocimiento, una cierta indulgencia incluso con lo más canalla de la progenie.



4. Basar películas o novelas en hechos reales pensando que son más interesantes por ello
Tanto desgraciado en el talego por un quí-ta-me-de-a-hí--e-sas pa-jas tanta tinieblista emparedada entre libros de Bernhard y aún por tipificar el exceso de rayos uva, hablar en voz alta, el chandalismo, la mezquindad, el realismo, los jersey rosas, las máquinas tragaperras de los bares, las confesiones que no vienen a cuento, verídicas, verdaderas o mal escritas, el panegrismo, la muy española (oscura, retrógrada, sucia, violenta, primitiva, tribal)  costumbre de dar grima queriendo dar grima.
La mayoría de la gente se inventa una versión de sí misma demasiado veraz.



Abro al azar un libro de Wim Wenders mientras escucho a The Kinks, el maravilloso grupo de Ray y Dave Davies y doy con esta perla del director de Paris-Texas: “Es cierto que el rock and roll ha sacado a toda una generación de la soledad, y no sólo la ha sacado de algo, sino que también la ha llevado a algo: a la realización de la propia creatividad. Eso fue lo verdaderamente fantástico (…) del auge sobre todo de la música rock inglesa: que transmitió alegría a las posibilidades de la propia fantasía”: Transmitir alegría a las posibilidades de la propia fantasía. Prometo hacerme un decálogo con cosas como ésa si un día me convierto de repente en padre. 



5. Construir aeropuertos
Muchos de nosotros repetimos en el aeropuerto la espontánea reacción de Jacob, cuando visionó en sueños la escalera que alcanzaba el Cielo y por la cual los ángeles subían y bajaban atravesando la morada del Dios de Abraham.
La puerta de los Cielos. Los aeropuertos. Zonas de tránsito entre el cielo y la Tierra.
Antes de tomar la piedra que le servía de almohada leemos en el Génesis que exclamó: “¡Qué terrible es este lugar!”




La mujer nos espetará al menos en una ocasión todo el rencor acumulado en la historia en tanto que género esclavizado y preterido. Y tendrá razón, al menos en esa ocasión.



6. Dar codazos
El uso psicológico del codazo del uno-tras la herencia y del otro-con-la-clase detrás-hasta-la-herencia tal como se propone aquí, en tanto que un tipo de pecado (a kind of sin) no es lo mismo que el análisis psicológico del uso del mérito personal. Ejemplo del primero es el núcleo de la prescripción elitista. Son clásicos los estudios de Erich Fromm, Wilhem Reich o Theodor W. Adorno sobre los aspectos psicológicos de la adhesión del individuo a los fascismos, y en concreto a la figura del caudillo, del Führer, del Duce o de Salazar, como conocedor del Destino, depositario de los más altos méritos y encarnación infalible de las virtudes de la raza, de la patria y el por donde tira hoy Dios.  La progresiva identificación del líder fascista como el mejor hombre, encarnación de la más alta aptitud, epítome de una íntima relación con el padre del crucificado, tanto por compartir su oscura infalibilidad como por el metafísico origen de su poder y de su espada (así en España los sujetos aún considerados como “grandes” de la patria y pro-hombres reconocidos por distintas “órdenes del mérito”), la descripción del enemigo como feo, con o sin gafas, incapaz, inferior o no apto dan cuenta de la peculiar forma de entender la jxgraaaaarrrgh como piedra angular del discurso del dominio de los mejores en el fascismo; por último, el enfrentamiento del mérito de la fuerza, o del vigor frente al talento –gráficamente visible en la quema de museos y bibliotecas y en el decir conozco a tal persona por la forma en que da la mano o cómo lleva de limpios los zapatos- adelantan también el carácter ideológico, histórico y cultural tanto de la idea del codazo del uno-tras-la-herencia y del unocomoclaseenlocolectivo como de las posibilidades de transvaloración de lo meritorio. Se puede hablar así sin excesiva violencia de justificación “meritocrática” en sentido orgánico o estático –la axia o el axioma griego- o de distopía suicida de Michel Young (The Rise of Meritocracy)- un sistema de dominio y de estratificación rígido basado en la mejor aptitud de una cultura –en el colonialismo- o de una raza –en el racismo- o de un pueblo (Volk) en el fascismo. Este fenómeno resulta visible sobre todo en el campo cultural, así en Europa el auge de la base meritoria, por decirlo así, concretada en el talento certificado por el título académico significará no sólo la exclusión de otros saberes no sancionados por la razón, sino también el mirar mal o muy mal a toda actitud refractaria a la noción de progreso como pulsión escatológica y a la política de depuración del pensar y del pensarse, o por utilizar el lema de la Real Academia Española de la Lengua, de “limpieza” y del limpiarse, del quitarse y alejarse de todo resto de “saber” o de “cultura” no funcional a las gafas, las últimas obras de M. M., al porte serio, al hablar como lento y afectado o a la idea mesiánica de progreso. Por ejemplo en la situación de minorías “autóctonas” (los gitanos) o en los denominados “problemas lingüísticos”. El mérito del origen geográfico, de una raza o de un género es una constante cansina en cada intento de justificación del dominio (o del exterminio). Así por el ático frente a otras polis, por el español frente al “indio”, por el catalán frente al sevillano, por el sevillano frente al gaditano, por el gaditano frente al mundo, por el europeo frente al bárbaro, por el imperio frente a la colonia, por el ario frente al judío, por el nacional y el ciudadano de la Unión frente al nacional de terceros países hoy Third Country Nationals o de forma abreviada, inmigrante o TCN.

El aburrimiento, ese provincianismo del espíritu demasiado orgullo de sí.





Aburren soberanamente las distopías. 
Todas las distopías. De George Orwell a Aldous Huxley. Compartimos con la ética laboral calvinista el desdén por lo el trabajo fácil: imaginar un futuro dañado no requiere ningún esfuerzo.





 7. Presumir de saber mucha historia o de no saber nada de historia
Podríamos convenir, recurriendo a la conocida imagen nemonística de Vladimir Nabokov, en que la cuna que mecía al siglo XXI se balanceaba ya sobre un doble abismo: de un lado la historia que Hegel definió como “ese inmenso matadero”. Absorbida el alma de las ruinas de la granja orwelliana por las cámaras fotográficas de los cerdos que quedaron vivos; del inconveniente de haber nacido ya en el burdel de lirios que no llegó a ver Emil Cioran, el siglo XXI no supo aprender del siglo XX -ese reptil totalitario y póstumo- alguna manera en que no quería ser. De otro lado la predicción de Max Weber de “la jaula de hierro”, un horizonte férreo y carcelario, un cul de sac hiperracional informado por la misma gestell heidegeriana como dispositivo que generaba, y no era probable dejar de verlo así, la sistemática demolición de la tarde, remitiendo como única pauta de verdad a la eficacia. El abismo observado por ese historiógrafo del futuro al que recurría Helmut Dubiel le hubiera, podemos imaginarlo así, inspirado a notar lo paradójico de una situación histórica que en su vertiente liberal había producido ya suficientes síntomas para dudar de conceptos y categorías tradicionales, pero que al mismo tiempo era demasiado oscuro para poder fijar “lo nuevo” en una conceptualización propia. Roto el equilibrio antagónico -conseguido no tanto por la preexistencia de un consenso sobre el valor del respeto como por el reconocimiento resignado de las fuerzas de su mutua incapacidad de desollarse vivos- la celebración del triunfo, como radicalización de ideario, era tan fea como precipitada. Sí, el “efecto frontón” fue tan considerable que habría repercutido trágicamente en los aparentes vencedores. Esto es, la pretendida pérdida de sentido de las ideologías de izquierda habría terminado a su vez por influir en las de la derecha que en definitiva, como siempre, no tenían otra razón de ser que la de refutar aquellas. De nuevo, la misma idea que expresara Nietzsche a modo de aforismo, “en situaciones de paz el hombre belicoso se abalanza sobre sí mismo”. Y mientras la cabeza vacía que sostenía la manzana insolidaria se paseaba por la sociedad samuelsoniana de los dos tercios sorteando las diatribas como flechas neopuritanas del tipo de las de Gilles Lipovetsky y todos añorábamos la comprometida puntería de Guillermo Tell, estábamos sí, como vio el sociólogo Gil Calvo, como asnos de Buridán atrapados entre dos tentaciones, “la nostalgia de la teocracia”, respuesta reaccionaria que reclamaría el retorno de los dioses que enterraron Nietzsche y Dostoievski o la atracción del abismo nihilista desertor de toda voluntad de conocimiento y de cambio. Puritanamente, se consiguió, al menos uno siempre lo ha creído así, no caer en ninguna de ellas, o mejor aún, no caer en nada, no caer sobre ningún lugar, no caer en lado alguno, no caer ni siquiera hacia abajo, simplemente dejar de hacer pie.



Tras el éxtasis, después de una gran fiesta, a continuación de un regocijo inenarrable debe suceder como al intentar articular de nuevo un reloj que hemos desmontado sin pericia.
Transito de lo amorfo a lo formal, siempre hay alguna pieza que nos sobra o que no termina de encajar.





[1] TATARKIEWICZ, W., “Mimesis: historia de la relación del arte con la realidad”, Historia de seis ideas, Trad. Francisco Rodríguez Martín, Madrid, Tecnos, 2007, p. 301.



lunes, 26 de agosto de 2013

albert krule (king camus)


Intervención humanitaria, porque lo de antes, lo que ha dejado el suelo lleno de huesos quebrados, rebanadas de carne roja y fina como lonchitas de jamón curado, niñas violadas y cuerpos descuartizados, ha sido una intervención humana. Y en un charco, humilde, un libro de Virgilio y La muerte de Virgilio de Broch, el anacronismo sacro del divertimento político, un “barroco fúnebre” en expresión de Roland Barthes.


Es sórdido nuestro interior como el pulmón de los humildes.



J. G. Cívico, Una casa holandesa,  willliam hope hodgson (ed.) massarrojos, nueva inglaterra, 2013, p. 14.




"En todo caso, y por duro que fuera el verano de Argelia, cuando los barcos sobrecargados se llevaban  funcionarios y gentes pudientes (que volvían con fabulosas e increíbles descripciones de prados feraces donde el agua corría en pleno mes de agosto) a recuperarse de los "buenos aires de Francia", la vida en los barrios pobres no cambiaba absolutamente nada y, lejos de vaciarse a medias como los del centro parecían, al contrario, aumentar su población por los innumerables niños que se volcaban en las calles.

Para Pierre y Jacques, que erraban por las calles secas, con sus alpargatas agujereadas, un pobre pantalón y una camiseta de algodón de escote redondo las vacaciones eran ante todo calor. La últimas lluvias databan, como mínimo, de abril o mayo. Durante semanas y meses, el sol, cada vez más fijo, cada vez más caliente, secaba, resecaba y calcinaba las paredes, trituraba los revoques, las piedras y las tejas, reduciéndolos a un polvo fino que, llevado por el viento, cubría las calles, los escaparates y las hojas de todos los árboles.



... en agosto el sol desaparecía bajo la pesada estopa de un cielo gris de calor, pesado, húmedo, del que bajaba una luz difuminada, blanquecina y agotadora para los ojos, que apagaba en las calles las últimas huellas de color.


... la abuela de Jacques trabajaba por la mañana y circulaba descalza por las habitaciones en penumbra, vestida con una simple camisa, agitando mecánicamente el abanico de paja, arrastrando a Jacques a la cama a la hora de la siesta y esperando el primer fresco de la noche para volver a sus tareas. Durante semanas el verano y sus súbditos se arrastraban bajo el cielo pesado, húmedo y tórrido...

... Y de pronto el cielo, contraído sobre sí mismo hasta la máxima tensión se partía en dos (...) entonces los niños se arrojaban a la calle, corrían bajo la lluvia con sus ropas ligeras y chapaleaban dichosos en el agua que fluía a borbotones por la cuneta, formaban corros en los grandes charcos, cogiéndose de los hombros, las caras llenas de gritos y risas. recibiendo la lluvia incesante chapoteando rítmicamente en el agua sucia de la nueva vendimia, más embriagadora que el vino.

Ah, sí, el calor era terrible y a menudo volvía locos a casi todos, cada día más nerviosos y sin fuerzas ni energías para reaccionar, gritar, insultar o golpear, y el nerviosismo se acumulaba como el calor, hasta estallar aquí o allá en el barrio leonado y triste, como aquel día en que, en la Rue de Lyon -casi en el borde el barrio árabe llamado el Marabout, alrededor del cementerio tallado en la greda roja de la colina-, Jacques vio salir del local polvoriento del peluquero moro a un árabe vestido de azul, con la cabeza rasurada, que dio unos pasos en la acera delante del niño, en una extraña actitud, el cuerpo inclinado hacia adelante, la cabeza mucho más echada atrás de lo que parecía posible, y en efecto, no lo era. El peluquero, que había enloquecido mientras lo afeitaba, había abierto de un solo navajazo la garganta ofrecida, y el otro no sintió, bajo el suave filo la sangre que lo asfixiaba y salió corriendo, como un pato semidegollado, mientras el peluquero, dominado inmediatamente por los clientes, lanzaba unos gritos terribles, terribles como el calor durante esos días interminables.

(...)

-El verano es demasiado largo -decía la abuela... "


Albert Camus, El primer hombre, trad. Aurora Bernárdez, Tusquets, Barcelona, 1994, págs. 219-222.